miércoles, 21 de octubre de 2009

Buffett: "La economía no regresará a su glorioso pasado en el corto plazo"

El "gurú de Omaha" afirmó que lo peor ya quedó atrás, ponderó lo hecho por el gobierno de su país, pero mostró cautela al referirse al desempleo


El inversionista afirmó que la economía no regresará a su glorioso pasado en el corto plazo; dijo que las medidas del Gobierno fueron clave para evitar que se cayera desde un precipicio.

El inversionista Warren Buffett afirmó que, si bien la economía no regresará a su glorioso pasado en el corto plazo, el punto más bajo ya ha quedado atrás. Según CNNExpansión, Buffett añadió que se observa un "enorme" progreso desde el año pasado.

Las medidas implementadas por el Gobierno el otoño pasado fueron clave para evitar que la economía "cayera desde un precipicio", afirmó Buffett en una reunión de ejecutivos del sector de pagos.

En términos de una recuperación de la confianza del consumidor y los gastos, Buffet dijo que el país no está "todavía ahí en un 100%".

Buffett, titular del directorio y presidente ejecutivo de Berkshire Hathaway Inc., mostró más cautela cuando se le preguntó sobre la tasa de desempleo, al afirmar que las compañías deben estar convencidas de que existe demanda antes de contratar personal, y eso podría tomar algún tiempo.

Las contrataciones siempre se rezagan en relación a las recuperaciones económicas, pero muchos economistas han afirmado que esta vez las perspectivas son aún peores.


Fuente: Infobae

martes, 20 de octubre de 2009

Se desploma el Bovespa por el nuevo impuesto al capital extranjero

La bolsa de Brasil se desplomaba hoy en el primer día de vigencia de un impuesto al capital extranjero para inversiones en bolsa e instrumentos de renta fija, mientras que la moneda, el real, también se depreciaba.

El índice referencial de la Bolsa de Valores de San Pablo, el Ibovespa, caía un 3,98% a 64.561 puntos al mediodía, tras trepar un 1,57% en la víspera.

Los profesionales del mercado se manifestaban pesimistas y escépticos sobre la cobranza del 2% del Impuesto sobre Operaciones Financieras (IOF) a las inversiones externas en acciones y renta fija anunciada ayer por la tarde.

"Esa medida tiene más potencial de hacer que el inversor extranjero emigre a ADRs de empresas brasileñas allá en Nueva York, porque allá no pagan impuesto", dijo Luiz Roberto Monteiro, asesor de inversiones de la correduría Souza Barros, a Reuters.

En la bolsa local, los títulos de la petrolera estatal Petrobras caían un 2,84% a 36,28 reales, mientras que las de la gigante minera Vale perdían un 3,14% a 40,10 reales. Los títulos de Petrobras y Vale son los de mayor liquidez en la bolsa paulista.

Entre las acciones que más perdían se destacaban las del estatal Banco do Brasil, que se despeñaban un 4,01%, las de la operadora de telefonía celular Tim Participacoes, que caían un 4,38%, y las de la constructora Rossi Residencial, que retrocedían un 6,05%.

Los papeles del operador de mercados BM&FBovespa lideraban la caída, con pérdidas del 10,4%.

El real también cae

El real brasileño, en tanto, se depreciaba más de un 2% frente al dólar, como consecuencia directa de la aplicación del nuevo impuesto.

Al mediodía, el real cotizaba en 1,750/1,752 unidades por divisa estadounidense en el mercado interbancario.

Fuente: El Cronista

viernes, 16 de octubre de 2009

Hasta en Harvard estudian la involución de la economía argentina

Un estudio recalca que hace un siglo sólo siete naciones eran más prosperas y se pregunta por qué bajó en forma tan drástica la posición relativa del país

El inexplicable deterioro de la economía argentina a lo largo de la historia es motivo de estudio para analistas internacionales, que buscan encontrar los fundamentos del retroceso del país en el escenario internacional y se preguntan "¿Por qué le fue tan mal a una nación que alguna vez fue tan rica?".

De acuerdo con un trabajo realizado por el investigador de la Universidad de Harvard, Edward L. Glaeser, hace un siglo sólo siete países en el mundo eran más prósperos que la Argentina (Bélgica, Suiza, Gran Bretaña y cuatro ex colonias inglesas, entre las cuales se incluye a los Estados Unidos).

Además, en 1909, el ingreso per cápita de la Argentina era un 50% más alto que el de Italia, un 180% superior al de Japón y casi cinco veces mayor que Brasil.

El trabajo sostiene que durante el siglo XX la posición relativa de la Argentina en los ingresos mundiales bajó en forma drástica. De esta manera, en el 2000 los ingresos del país eran menos de la mitad que los de Italia o Japón mientras que la brecha entre los ingresos de 2000 y el éxito económico pronosticado, basado en los ingresos de 1909, es mayor para la nación sudamericana que para cualquier otro país.

Glaeser destaca que en su apogeo previo a la Primera Guerra Mundial, la Argentina prosperó como gigante del comercio, exportando carne vacuna y cereales al extranjero. En este sentido, remarca que después de la Segunda Guerra Mundial, países que antes fueron pobres, incluyendo a Japón, Corea e Italia, siguieron un modelo impulsado por exportaciones para obtener riqueza pero una combinación de choques externos (dos guerras mundiales y la Gran Depresión) y el proteccionismo hicieron que la Argentina se volviera hacia adentro.

El trabajo cuestiona que "el peronismo no sólo fue proteccionista, sino que también impulsó a grandes empresas estatales y una importante regulación de la economía".

"Ninguna de las dos estrategias ha sido especialmente favorable para el crecimiento", precisa el trabajo.

Además, advierte que "el sistema bancario innato de la Argentina ha tenido históricamente problemas a la hora de soportar fuertes impactos" y que "décadas de inestabilidad política han hecho que los derechos de propiedad sean inseguros y que la inversión resulte poco atractiva".

El estudio señala que la Argentina fue víctima de las malas políticas y las responsabiliza, en gran parte, por los problemas del país.

Además, compara las situaciones de Chicago y Buenos Aires, dos grandes ciudades que si bien tenían grandes parecidos, también se diferenciaron en la formación de sus recursos humanos.

"Los mayores niveles de innovación tecnológica en Chicago probablemente reflejaron los niveles más altos de educación en Estados Unidos. A lo largo del siglo XIX, Chicago estaba casi completamente alfabetizada, porque quienes llegaron desde las áreas rurales hacia la ciudad habían recibido una buena educación en las escuelas comunes que se encontraban en el interior rural de los Estados Unidos", señala el estudio.

En contraste, Glaeser detalla que más de la quinta parte de la población de Buenos Aires era analfabeta hasta 1900, lo cual refleja los niveles mucho más bajos de educación en la Argentina rural.

"La Argentina pudo haber sido rica, pero no estaba tan bien educada. En 2000 a la Argentina le estaba yendo tan bien como se podría esperar en función de su nivel de educación en 1900", sostiene el trabajo.


Fuente: Infobae.-

miércoles, 14 de octubre de 2009

Cómo buscan regular tasas de interés y que los bancos sean un servicio público

La iniciativa que promueve el titular del Credicoop y diputado electo, Carlos Heller, intenta crear un marco que defienda los derechos de los usuarios de servicios financieros. "Es un sistema absolutamente distinto del actual", señaló Heller. Iniciativas anteriores y nacionalización de depósitos


Todo parece indicar que el gobierno estaría avanzando en los detalles de un proyecto de ley de entidades financieras, con el objetivo de crear un sistema que intente estimular el crédito a la producción.


En caso de ser presentada y posteriormente aprobada, la ley reemplazaría a la sancionada a fines de 1977, bajo el número 21.526 por el gobierno militar. A lo largo de sus 32 años de vida, ésta fue analizada y modificada en 17 oportunidades, nueve por ley y ocho por decretos presidenciales.

Los principales promotores de este proyecto son Carlos Heller, titular del Banco Credicoop y diputado nacional electo por el oficialismo, y la presidenta del Banco Nación, Mercedes Marcó del Pont. La intención del primero es alentar la "democratización del crédito" e incluye en su propuesta un impuesto a la renta financiera

Recientemente, Heller confirmó que tiene pensado presentar un proyecto en ese sentido cuando asuma el 10 de diciembre, aunque la iniciativa podría adelantarse en el marco de la actual composición del Congreso, favorable al oficialismo.

“Estamos pensando en un proyecto que, básicamente, parte de dos ejes principales: El primero es el de considerar la actividad financiera como un servicio público, de modo tal que el usuario tenga acceso universal y el derecho a recibir los servicios financieros. El segundo eje es que el sujeto de la ley son ellos y no las entidades”, afirmó Heller.
El titular del Credicoop explicó que a partir del nuevo rol que debe tener el usuario deberá redefinirse (el rol) que deben cumplir las entidades para satisfacer las necesidades y derechos de ellos.

Heller explicó que no se llamará “Ley de Entidades Financieras” sino “Ley del Crédito Productivo y Acceso Universal a los Servicios Financieros”.

“Hasta ahora las entidades pueden hacer todo aquello que no estuviera expresamente prohibido. Nosotros pensamos en un sistema en el que sólo puedan hacer aquello para lo que están expresamente autorizadas”, enfatizó.

Además, sostuvo que la iniciativa avanza en la creación de institutos específicos, como la Constitución de un Banco de Desarrollo -que no le prestará a las empresas sino que servirá para el fondeo de operaciones-, en un Instituto para la Vivienda, y en otro dedicado al financiamiento de pequeñas y medianas empresas.

Los puntos salientes de la propuesta
El argumento básico de la iniciativa es declarar a los bancos como un servicio público, aunque se mantengan en manos privadas, y así devolver al Estado la potestad de regular las tasas de interés, así como también los montos y la asignación de los créditos.

Otros puntos incluidos en el proyecto pasan por la política de apertura de sucursales, considerando incluso la obligatoriedad de que todos los bancos con sede en Capital Federal tengan en todo el país.

Se propone además, la construcción de un amplio mercado de préstamo bancario, centrado en el financiamiento productivo, en especial hacia las Pyme, y el hipotecario para la vivienda, "democratizando el crédito para que llegue a todos los que los necesitan" pues, según Heller, "las carteras de préstamos bancarios reflejan, con la excepción de muy pocos bancos, una alta concentración por deudor".

La iniciativa también busca lograr una "cobertura universal" por parte del sistema, puesto que menos de la mitad de la población está hoy bancarizada, y cubrir a todas las regiones, para que llegue a las localidades más pequeñas.

Según sectores vinculados al oficialismo, la actual Ley de Entidades Financieras promueve la especulación en lugar de canalizar fondos hacia la producción.

Opiniones del medio local
Fausto Spotorno, economista de Orlando Ferreres y Asociados, consideró que “estamos ante una mercado financiero chico, en el que los bancos no prestan a largo plazo por una fuerte necesidad de mantener su liquidez. En realidad, el problema es más macroeconómico que derivado de la ley de entidades financieras”.

El economista de OF&A le explicó a iProfesional.com que “hoy existe una alta concentración del crédito en cerca de diez instituciones, pero las tres primeras son estatales. De esta forma, la gran mayoría está en manos del Banco Nación y del Provincia”.

“Esto significa que hoy muchas Pyme no tienen acceso al financiamiento porque las cuentas no son claras, por ejemplo por tener empleados en negro”, explicó Spotorno.

Además, agregó que “en un sistema financiero chico, si no se tiene en claro cuál es la modificación que se pretende llevar adelante, se puede registrar una mayor fuga de capitales por desconfianza”.

Para Spotorno, “hay impuestos que están afectando a las entidades financieras, como el llamado impuesto al cheque y los Ingresos Brutos y, en este sentido, sí se puede trabajar”.

Según Tomás Bulat el problema no es la actual ley, “sino que no hay crédito porque no hay depósitos. Básicamente se trata de un problema de credibilidad de los bancos, que son intermediarios y no creadores de fondos”.

“Si se crea una legislación más laxa, lo que va a pasar es que la gente huirá del sistema porque bajaría la capacidad crediticia. Esto quiere decir que si se flexibiliza el crédito, hay que ver quién lo paga. Entonces, o se hace cargo el Estado o pueden generarse problemas de este tipo”, concluyó Bulat.

El impuesto a la renta financiera
Fuentes oficiales consideran que parte de la oposición acompañaría el proyecto, aunque con matices. El socialismo, por caso, reclama que antes se aplique el Impuesto a las Ganancias a la renta financiera. Algo que el propio gobierno siempre amagó con hacer pero nunca concretó.

La idea es que los fondos que se obtengan sean destinados a cubrir determinados planes sociales, como la asignación universal por hijo. Pero existe opinión formada que una decisión de ese tipo tendría que ir de la mano de la sanción de una nueva ley de Entidades Financieras.

Es por ello que la nueva legislación formaría parte de un paquete más ambicioso que incluiría, además, la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. La intención de aplicar un gravamen de esta naturaleza resurge periódicamente, con los más variados considerandos.

Por lo general, la intención es extender el alcance del Impuesto a las Ganancias a la compraventa de acciones celebradas por particulares, como también a los intereses de los plazos fijos.

Cabe recordar que las transacciones antes mencionadas ya soportan el peso del tributo cuando son realizadas por compañías.

Impacto
Consultado oportunamente por iProfesional.com, Enrique Scalone, titular del estudio que lleva su nombre, afirmó que “el tema de gravar la renta financiera es complicado por la imposibilidad de medir adecuadamente los efectos que dicha medida podría tener sobre la inversión y capitalización de las empresas”.

Hay una frase que lo sintetiza claramente: el capital tiene alas”. La competencia entre los mercados financieros de las distintas plazas es feroz. Bastaría un simple anuncio de gravar rentas financieras en el país para producir rápidamente una corrida de capitales hacia plazas del exterior, con el consiguiente vuelco de esos fondos hacia la economía informal.

"Ello podría implicar un desfinanciamiento de las empresas argentinas”, agregó el especialista.

Por otra parte, Scalone destacó que “en el pasado han existido tributos específicos sobre la transferencia de títulos-valores, sobre la compra-venta de divisas, sobre las operaciones financieras, entre otros. Todos ellos aportaron escasa recaudación y significaron un escollo al flujo de capitales y al desarrollo de los mercados.”

“Desde el punto de vista de sus efectos sobre la economía del país, gravar la renta financiera puede acarreará más problemas que soluciones”, concluyó Scalone.

Proyectos anteriores
Los economistas del denominado Plan Fénix plantean desde hace tiempo la necesidad de trabajar en un nuevo marco normativo para la industria bancaria, que coincide en muchos puntos con la actual iniciativa.

Según su visión, el sistema financiero no puede ser dejado en manos del mercado sino que el Estado tiene que regularlo fuertemente, a partir de que la actividad bancaria sea considerada un servicio público, con un régimen de tasas subsidiadas para financiar proyectos de inversión en el interior pobre del país, redireccionar el crédito de la bancos estatales y privados al fortalecimiento de las pequeñas y medianas empresas.

Entre los puntos principales de la reforma, que buscaría acabar para siempre con la llamada Ley Martínez de Hoz, también figuraría el redireccionamiento del crédito.

Es decir, que los bancos privados y públicos dirijan sus préstamos más hacia las pequeñas y medianas empresas que al consumo, algo que el gobierno viene solicitando insistentemente a las entidades financieras cuyas agrupaciones principales, como ABA, ADEBA y ABAPRA ni desmienten ni confirman.

Nacionalización de los depósitos
El sistema financiero argentino ha cambiado en las últimas décadas mediante sucesivas reformas. Estas modificaron de manera sustancial su marco normativo. En los períodos 1946-1957, 1973-1976 y parte de 1982 se trató de un sistema financiero con nacionalización de depósitos.

En el primer período se decretó la llamada “nacionalización de los depósitos” que impuso una garantía ilimitada y absoluta de las colocaciones bancarias por parte de la Nación, disponiendo contemporáneamente que ellas fueran recibidas y registradas en las entidades por cuenta y orden del Banco Central de la República Argentina.

Entre 1973 a 1977 se reimplantó el régimen de “nacionalización” (de los depósitos) por Ley 20.520 y se estableció nuevamente la garantía de la Nación sobre las colocaciones en pesos, sin limitación alguna en función del monto o de su titularidad, así como su recepción y registro por cuenta y orden del Banco Central.

Entre 1957-1973 y 1977-1982, el sistema operó con los llamados encajes fraccionarios, en tanto que desde 1983 hasta 1984 incluyó características de ambos. Por otra parte, hasta 1977 operó con tasas de interés reales negativas.

La idea del Plan Fénix era volver a un sistema más parecido al que operaba entre el '73 y el '76 con nacionalización de depósitos, tasas de interés subsidiadas y encajes fraccionarios para reorientar el crédito, algo totalmente diferente del sistema financiero actual y que, de confirmarse, generará una gran polémica.

Rubén Ramallo